Centros de datos a hiperescala

Centros de datos a hiperescala: el poder de la integración

La necesidad de manejar cantidades cada vez mayores de datos de forma segura y eficiente está impulsando el crecimiento de los centros de datos a hiperescala. Se trata de enormes instalaciones críticas para el negocio, diseñadas para soportar eficazmente aplicaciones robustas y escalables.

Son instalaciones en las que invierten gigantes como Amazon, Microsoft, Facebook/Meta o Google. Esta última, por ejemplo, ha anunciado recientemente que invertirá 9.500 millones de dólares en centros de datos y oficinas en Estados Unidos este año; ésta es sólo la operación más reciente promovida por uno de los cuatro actores globales de la informática, proveedores de servicios en la nube a hiperescala, todos los cuales han aumentado considerablemente sus inversiones.

Es una señal de una demanda claramente creciente, confirmada por las cifras: según Allied Market Research, el valor del mercado mundial de centros de datos a hiperescala pasará de 59.000 millones de dólares en 2020 a 585.000 millones en 2030, con un crecimiento del 25,9% entre 2021 y 2030.

¿Cuáles son las razones de este interés por estas instalaciones? Ciertamente, la capacidad de manejar una mayor cantidad de datos, pero son las características estructurales las que lo convierten en un modelo de referencia creciente: está orientado a proporcionar una arquitectura computacional unificada y generalmente escalable para soportar la infraestructura digital y de la nube.

Sin embargo, implica una cierta complejidad y requiere una gestión, en términos de diseño, que puede beneficiarse de la integración de componentes estructurales, mecánicos y energéticos. Este ejemplo lo proporciona un cliente internacional del sector de los centros de datos a hiperescala que confió en Trend Systems, una marca de Honeywell Buildings Technologies, y en su socio Rovisys para proporcionar una solución EPMS/BEMS integrada.

Centro de datos a hiperescala: qué es, qué características y ventajas ofrece
Antes de presentar el caso de aplicación, conviene definir qué es un centro de datos a hiperescala. Se trata de una instalación que alberga una infraestructura informática a gran escala para apoyar el almacenamiento en la nube y el big data.

El término hiperescala se refiere a la capacidad de una arquitectura tecnológica para mejorar y escalar adecuadamente a medida que se añade más demanda al sistema.

¿Qué distingue a un centro de datos tradicional de uno “hiper”?

Sin duda, el volumen de datos, servicios informáticos y de almacenamiento que se procesan. Pero el tamaño también importa: un centro de datos de hiperescala debe superar los 5.000 servidores y los 10.000 metros cuadrados. Sin embargo, son excepcionalmente ágiles y se caracterizan por ser infraestructuras altamente escalables.

“Cuando se trata de centros de datos a hiperescala, uno de los requisitos fundamentales es gestionar una capacidad de datos cada vez mayor. Además, es crucial poder ampliar la capacidad informática y la infraestructura que la rodea con gran rapidez y un riesgo mínimo. En este sentido, Honeywell puede contar con una estructura sinérgica, que cuenta con 10.000 integradores de sistemas a escala mundial, registrados en el canal de socios de Honeywell, que trabajan en estrecho contacto con el cliente final para ayudarle en todas las fases del diseño y la puesta en marcha de todos los sistemas, especialmente en lo que respecta al control y la supervisión”, afirma Stefano D’Agostino, director general de BMS Europe en Honeywell.

EPMS y BEMS integrados: aspectos técnicos

En la conferencia organizada junto con LUMI sobre el tema de los centros de datos y la digitalización, el propio director de Honeywell presentó recientemente un caso relativo a un integrador de sistemas que llevó a escala mundial una solución de sistema de gestión de edificios BEMS y EPMS totalmente integrada: “se trata de una novedad en comparación con los modelos anteriores, tradicionalmente separados.

Históricamente, el EPMS (Sistema de Gestión de la Energía Eléctrica) y el BEMS (Sistema de Gestión de la Energía de los Edificios) se han considerado dos ámbitos de gestión separados y diferentes. El cliente de Honeywell necesitaba una solución integrada para recopilar datos sobre el estado del control de HVAC y el rendimiento eléctrico y mecánico en tiempo real. El operador también necesitaba un rápido análisis de la causa raíz de los escenarios de riesgo.

La solución la encontró el integrador de sistemas Rovisys, creando una arquitectura integrada de EPMS y BEMS mediante la plataforma de software Trend IQVISION, los controladores Trend y las pasarelas distribuidas TONN 8. Esto permitió la recopilación de datos de una variedad de dispositivos críticos, incluyendo contadores PQM, disyuntores y SAIs, así como sistemas HVAC, para proporcionar una solución EPMS y BEMS basada en Niagara.

Los datos se agregan y procesan según los requisitos del cliente, utilizando una capa de supervisión convergente.

Las ventajas de la integración

El sistema integrado simplifica el mantenimiento posterior a la instalación y reduce el coste total de propiedad mediante acuerdos de nivel de servicio optimizados.

El cliente puede solucionar los problemas y analizar el rendimiento en un único entorno de software facilitado por IQVISION Trend Supervisor, que proporciona una plataforma única para los sistemas BEMS y EPMS de la instalación. Del mismo modo, Rovisys ha aplicado sus conocimientos combinados del sector para simplificar la supervisión operativa de la instalación para ambas disciplinas, garantizando una mejor experiencia del cliente.

Además, esta configuración aporta múltiples ventajas, empezando por el hecho de que la integración de los sistemas mecánicos y eléctricos proporciona un ecosistema de control simplificado.

El elemento tecnológico que ofrece Honeywell es tan fundamental como el elemento humano para poder captar ciertos resultados y utilizar, de la mejor manera posible, ciertos sistemas de especial complejidad y rendimiento como la hiperescala. Teniendo esto en cuenta, Honeywell ha introducido la figura del especialista en aplicaciones, que ayuda al usuario final a diseñar el sistema según los requisitos específicos de los datos que quiere ver.

El gran trabajo que estamos haciendo con nuestros socios consiste en desplazar cada vez más el foco de atención del sistema al resultado que puede disfrutar el operador”, subraya D’Agostino: “Hay un gran esfuerzo, en este sentido, no sólo dirigido a la cantidad de datos que se pueden recoger, sino a cómo se exponen los datos correctos al operador adecuado”. Se está produciendo una importante transición, en la que está implicada toda la industria y de la que nuestra empresa es parte integrante.

 

 

 

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